Mostrando entradas con la etiqueta irritaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta irritaciones. Mostrar todas las entradas

15 de julio de 2008

De higiene íntima y personal


Hoy he pillado a mi suegra lavándole a mi hijo mayor los huevos y el culo en el bidé.

Al preguntarle que por qué lo hacía me he enterado de que a todas sus hijas y a su hijo se lo hacía después de cada cagada.

Parece ser que, además, su hijo el más mejor de los cuatro. ¡Cojonudo!. El que mejor siguió después con la tradición. ¡Me alegro!

Y resulta que ésta es la primera información que tengo de semejante costumbre. Pues van ya para diez años que soy su yerno... ¡a buenas horas mangas verdes!


Que dice ella que es muy pulcra y muy limpia y que con el papel sólo no llega. Pues ¿qué me está llamando la tía ésta a la cara? Bueno, a mi y a bastante más de la mitad de la población mundial. ¡Habráse visto!

Ella será muy aseadita y muy limpia, pero lo será para limpiarse la conciencia, si es que la tiene.



Será la situación.

Serán los años, que cada vez tengo menos paciencia.

Será que serán sus años, que ya le van llegando también.

Será que todo se junta y cada día lo llevo peor.

No lo sé.


Eso sí, lo que yo no entiendo ahora es ¿por qué, si tan bien educaditos están todos sus hijos, mi mujer nunca se acuerda de tirar de la cadena del váter? ¿Es que eso no se lo enseñaron?

¡Ufff! ¡Qué bien sienta esto de poder decir uno lo que piensa, aunque sea por escrito y a desconocidos!.